Buscan en Congreso reformas para licencia menstrual y productos de gestión menstrual en empresas
Empresas deben dejar de ser ajenas a la menstruación de sus colaboradoras

Con dos iniciativas de reformas, diputados y diputadas buscan que se implementen las licencias menstruales para las mujeres trabajadoras y que las empresas tengan que otorgar productos de gestión menstrual gratuitos a las colaboradoras.
La Cámara de Diputados recibió una por cada tema. Ambas coinciden en que las empresas deben comenzar a implementar acciones en torno a la menstruación de las mujeres que colaboran en ellas.
La primera fue presentada el pasado 5 de marzo por parte de la diputada Ana Isabel González González del Partido Revolucionario Institucional y contempla cambios en la Ley Federal del Trabajo para que se otorguen dos días con goce de sueldo y sin ninguna repercusión negativa, a quienes acrediten por medio de un certificado médico la necesidad durante su periodo menstrual.
“Resulta necesario aprobar esta propuesta, ya que no genera ningún impacto presupuestal, sino por el contrario, sensibiliza la importancia de crear una oportunidad para que las mujeres trabajadoras pasen por esta situación, puedan ausentarse en sus centros de trabajo con goce de sueldo y puedan recuperarse ante dicho periodo”, señala la exposición de motivos en la Gaceta Parlamentaria.
El estudio Menstruación y Productividad: el tabú que impacta el resultado del negocio realizado por Dalia Empower y Plenna en colaboración con Essity, señala que el 45% de las mujeres se han ausentado debido a las molestias de la menstruación y el 91% tiene afectaciones en su productividad. Además, indica que tanto el ausentismo como el presentismo es menor en aquellas empresas que tienen políticas en torno a las molestias menstruales.
La segunda iniciativa fue presentada el 1 de abril, por el diputado de Morena, Eduardo Castillo López y es una reforma a la Ley Federal del Trabajo para garantizar la entrega de productos de gestión menstrual gratuitos en los centros de trabajo.
“Desde una perspectiva económica, se estima que el costo anual en productos menstruales oscila entre 720 y 1,200 pesos por persona, lo que resulta inaccesible para millones de personas en situación de pobreza extrema. De acuerdo con GIRE (2023), 25 millones de personas en México no pueden costear productos menstruales de manera regular”, indica la iniciativa.
En México, el 44% de las mujeres pidieron que las empresas cuenten con pastillas para el dolor y productos de higiene menstrual como compresas y tampones, según el informe menstruación y productividad.
Entre los productos contemplados se encuentran toallas sanitarias, tampones, copas menstruales u otros equivalentes, así como condiciones de acceso digno e higiénico para su uso.
“Al asegurar el acceso a productos de gestión menstrual en los centros de trabajo, se promueve un entorno laboral inclusivo que reconoce las necesidades específicas de las mujeres y personas menstruantes”, señala la iniciativa.
Tras su presentación, ambas iniciativas fueron turnadas a comisiones donde serán analizadas y en su caso aprobadas por la Cámara de Diputados para ser enviada al Senado.
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